jueves, 3 de abril de 2025

Plan Nacional de Salud Rural (PNSR) Decreto 0351 de 2025

El presente decreto tiene por objeto adoptar el Plan Nacional de Salud Rural- PNSR, conforme al anexo técnico que hace parte integral del presente acto administrativo, en respuesta al Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, en adelante Acuerdo Final de Paz y, establecer las condiciones para su implementación en todo el territorio nacional. 

Decreto 0351 de marzo 27 de 2025 "Por el cual se adiciona la Parte 13 del Libro 2 del Decreto 780 del 2016 relativo al Plan Nacional de Salud Rural -PNSR"

Anexo Técnico 

Resolución 01964 de octubre 10 de 2024 Por la cual se adopta el lineamiento para la implementación del enfoque diferencial étnico en salud para las comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras de áreas urbanas y rurales



miércoles, 2 de abril de 2025

¡Hacia el segundo congreso del pueblo negro!

Por: Jimmy Viera Rivera

Revista Raya

https://revistaraya.com/jimmy-viera/1011-hacia-el-segundo-congreso-del-pueblo-negro.html

Desde distintos espacios de confluencias afro, se vienen gestando no solo procesos de reconstrucción del movimiento, sino también la convocatoria al segundo congreso negro, afrocolombiano, palenquero y raizal.

Reseño el trabajo llevado a cabo en un primer espacio, el 25 de octubre de 2024 en Casa Ideó en Cali, donde se dieron cita 23 líderes y lideresas de distintas regiones del país, con el fin de estructurar una propuesta sobre constituyente negra y, la preparación del segundo congreso (temario, ejes centrales), además de esbozar un plan de lucha a 10 años, lo mismo que los temas y problemáticas palpitantes regionales que se tratarán en dicho proceso.

En esta reunión, emergieron inquietudes que cabe resaltar, como el desencuentro entre la agenda institucional de gobierno y la agenda social afro en los territorios; el no cumplimiento del programa de campaña, expuesto en las elecciones; y la no ejecución presupuestal de lo incluido en el Plan Nacional de Desarrollo, los decretos y los paros cívicos. También, se llamó la atención acerca de la incoherencia gubernamental, en el sentido de que convoca a la paz total, pero no deroga la licencia ambiental que convierte a la isla Gorgona, en una base militar estadounidense. De igual modo, se habló sobre la persistencia de la guerra en los territorios afro.

La fisonomía y anatomía de la pobreza y atraso en los territorios afro, continúa inalterable. A excepción de la política de restitución de tierras y alguna reglamentación jurídica,  el gobierno se raja en el impulso a planes,  programas e iniciativas de políticas afro en las regiones.

El segundo congreso tendrá lugar en un nuevo marco internacional en que la nueva administración Trump esboza el colonialismo de asentamiento por medio de su reconquista al continente y al mundo, además de su visión supremacista que empieza a generar inestabilidad creciente en América  Latina, sacudiendo la periferia del sur global, debido a una agresión expansionista territorial, militar y económica, racista, discriminatoria y excluyente.

¿Hacia dónde se desarrolla la ofensiva imperialista? ¿qué formas adquiere el nuevo dominio trumpista en América, específicamente en nuestro país? ¿hasta dónde los gobiernos progresistas de América, han adoptado cambios en las estructuras sociales, para permitir una transformación social autosostenida por parte de los pueblos étnicos? ¿de qué manera, la política agenciada por EE. UU. profundiza la guerra en los territorios afro? ¿hasta qué punto es posible una verdadera opción económica y política distinta, autogestionada por parte de las comunidades? ¿cómo construir una fuerza afrocolombiana social y política con vocación de poder que no esté bajo la sombra de ningún gobierno, ni partido, que tampoco dependa de cooperación internacional alguna? ¿cómo llevar a cabo la lucha en favor de las entidades territoriales afro, que brinde plena autonomía y autodeterminación negra? Las respuestas a estas interrogantes deberán ser también materia de análisis en el segundo congreso negro en Colombia.

Cabe admitir que la política de dominación por parte de EE. UU. se ha insertado por la vía de ciertas clases y movimientos sociales, de ciertos grupos profesionales y medios de comunicación, para los cuales la presencia del imperio se transforma en la condición sine qua non de su propia existencia. Por ende, librar una lucha contra la política de Trump, no es posible sin luchar a la vez contra los grandes capitales, unas élites burguesas que viven de un capitalismo satélite que depende de EE. UU.

Dentro del movimiento afrocolombiano, surgió una elite burocrática afroarribista que forma parte del statu quo que ha vivido de los recursos de USAID y de  la cooperación internacional, desviando la lucha de descolonización, liberación y poder negro, cooptando liderazgos, para integrarlos a las estructuras dominantes , atando al movimiento afro a los intereses políticos de la cooperación internacional que tomó las banderas del multiculturalismo, la diversidad cultural y el empoderamiento comunitario, para ponerlos en función del sistema capitalista neoliberal. 

Elite que hegemonizó la supremacía política del movimiento, hoy  adocenada, indiferente y a veces hostil a los fines transformadores de un poder negro,  donde priman sólo aspiraciones personales.

Otro tema pendiente, está relacionado con la capacidad colectiva del pueblo afro y el derecho a Ser como pueblo negro que no se agota en la representatividad dentro de un gobierno. El sentido colectivo afro se construye desde la acción común cultural y social en los territorios y, por lo tanto, no podemos permitir que los gobiernos se apropien de este bien común cultural. 

El ejercicio del poder constituyente, soberano, autoconvocado, determina el carácter del segundo  congreso, como un espacio de construcción de las comunidades negras, autónomas y autodeterminadas y no un Congreso construido desde las lógicas del gobierno. 

Por otro lado, como un segundo espacio de confluencias afro con la participación de varios compañeros y compañeras preocupadas por la situación y futuro del movimiento negro en Bogotá y en Colombia, se llevó a cabo una reunión en la localidad de Chapinero en Bogotá, el reciente 7 de febrero.

En el documento “El Quehacer en el Movimiento Afro en Colombia”, que resume esta reunión, podemos identificar claramente su apuesta en pro de la realización del segundo congreso negro y la manera de abordarlo.

Crece la audiencia con respecto al segundo congreso negro y vendrán otras confluencias y convergencias sociales locales que aborden las problemáticas fundamentales de las comunidades negras y, las desigualdades étnicorraciales de tipo económico, político, cultural y ambiental además del racismo estructural que permanece intacto en nuestra sociedad de clases.

Es necesario mantener un foro permanente en los cientos de chats afros, para impulsar el segundo congreso negro. Buscamos soluciones que beneficien al pueblo afrocolombiano en los campos y ciudades, en vez de la burocracia o las élites.

Que se escuche la voz del pueblo  negro en su autoconvocatoria, que el poder negro surja como una necesidad de alzar las voces, transformar y cambiar el abandono, la desidia y el burocratismo.

El objetivo central del momento en la nueva coyuntura internacional, es estrechar los lazos de solidaridad militante entre los afrocolombianos y todas las expresiones sociales y políticas que comparten esta lucha, y trazar las líneas fundamentales para el desarrollo de la lucha nacional y  continental negra, en favor de los cambios sustantivos antisistémicos y de la unidad. 

El llamado presentado en el primer congreso negro de 2013 está vigente: “la invitación es a profundizar la reflexión y especialmente a que no se olvide que esta es una revolución moral y política contra la opresión del Pueblo Negro, Afrocolombiano, Raizal y Palenquero, pero también para todos aquellos colombianos que viven bajo la opresión de un sistema capitalista, racista, discriminatorio, patriarcal y corrupto”.

Con Ángela Davis, nuestra histórica hermana de lucha, este congreso reflexiona acerca de su mensaje: “no hay un feminismo, sino muchos. El feminismo eficaz tiene que luchar contra la homofobia, la explotación de clase, raza y género, el capitalismo y el imperialismo” 

El primer congreso nacional del pueblo negro, en agosto de 2013, se movió a través  de la consigna: “Retomando el Rumbo”. Aunque no contamos aún con una consigna que mueva al segundo congreso, sin embargo, debemos abordarlo desde ya mediante una idea fuerza: ¡SI NO HACEMOS LO IMPOSIBLE, DEBEREMOS AFRONTAR LO INCONCEBIBLE!

Alternativas políticas sin personería jurídica

Alternativas políticas sin personería jurídica
Por: Arleison Arcos Rivas
Marzo 27 de 2025
Enlace: https://diaspora.com.co/alternativas-politicas-sin-personeria-juridica/

Tras décadas y siglos de cerramiento político, dependiendo de cómo se lean las dinámicas participativas en Colombia, a partir del escenario constitucional gestado en 1991, ya deslucido, se gestaron innovaciones políticas que permitirían a las fuerzas alternativas al bipartidismo expresarse con potencialidad de victoria, de acuerdo al reordenamiento de los conteos electorales y la garantía de espacios de acción reglados, en favor de las fuerzas minoritarias.

El esquema, motivado por cimentaciones éticas tras la acción comunicativa, que estaban en boga en los ochenta y se incorporaron a varias constituciones de la década siguiente, ponía de presente la necesidad de articular el cuerpo político sobre la base de la incorporación de acuerdos en los que las mayorías no se imponen de manera absoluta ni manipuladora, facilitando la tramitación negociada de las diferencias, al tiempo que se elimina toda posibilidad de coacción de las facciones en disenso, permitiendo su existencia y expresión sin exclusiones.

Hoy parecería que estamos en un proceso involutivo en el que, de nuevo, el copamiento de los espacios de poder por fuerzas arrobadoras mina el consenso y eleva fronteras contra las alternativas políticas; incluso cuando estas logran hacerse al gobierno. El sistemático bloqueo que impide decidir discutiendo las proposiciones y transformándolas en “el mejor acuerdo posible”, no parece orientar la política contemporánea, por lo menos en Colombia, aunque vemos que en otras latitudes la cosa está igual o peor, con la llegada de gobernantes tan arrogantes como pendencieros, tan fogosos como impositivos.

Las prácticas arrolladoras, contra la oportunidad de alcanzar consensos y la negación del mejor acuerdo posible alcanzan niveles de exasperación que resultan abiertamente irresponsables, tales como el impedir el quorum para obligar a levantar las sesiones, o retirarse del recinto para obstruir el trámite deliberativo. Peor aún, cuando por la particularidad del ridículo procedimiento legislativo colombiano que obliga a que un proyecto de ley pase por dos comisiones y dos cámaras, incluso dos veces si se trata de una reforma constitucional, dándole poder de bloqueo a una porción minúscula del congreso que decida coludirse con poderes corporativos, a la sombra o abiertamente interesados, asignándoles la potestad de imponerse contra una medida que ya había sido aprobada en una cámara conformada por el conjunto de sus integrantes.

En otro terreno político, el de la autoridad electoral, también presenciamos la patética entronización de los matoneadores, con su accionar vehemente en contra de las alternativas.

Aunque, debe decirse, cuatro movimientos o agrupaciones políticas, que resultan aliadas de los partidos tradicionales y sus bifurcaciones [liberal, conservador, cambio radical, unidad nacional, centro democrático] han perdido sus personerías jurídicas, no resulta dramática su desaparición en cuanto sus agentes provenían originalmente de tales fuerzas, y a ellas o sus nuevas disidencias pueden regresar, como quiera que la estructuración de alianzas y coaliciones puede hacerse en Colombia contando con las casas electorales y sus barones y baronesas tras los avales a candidatos; mucho más ahora que el transfuguismo imperará.

El verdadero efecto dramático contra la apertura democrática ocurre cuando los expertos en matoneo político apoltronados en el Consejo Nacional Electoral anulan la elección de un electo por sectores alternativos, o eliminan la personería jurídica a una fuerza electoral minoritaria, cuyo caudal electoral responde a sectores tradicionalmente faltos de representación real; como Independientes, Fuerza Ciudadana y Soy Porque Somos.

Que la ciudadanía activada en torno a Soy Porque Somos pierda la existencia jurídica de su movimiento y, por lo mismo, no pueda presentar candidatos a su nombre ni hacerse visible en las consultas interpartidistas, mina el fundamento mismo de la democracia al obligarles a expresar su particularidad estableciendo alianzas con fuerzas con las que no desearían verse involucradas, o con otras en las que tendrán muy poco margen de incidencia, obligándoles a disputarse el potencial electoral disponible.

De repeso, la marcada disminución de recursos al no poder contar con financiación estatal, no poder establecer contratos, ni recibir donaciones para adelantar sus actividades, constituye una seria amenaza de desaparición, lo que resta vigor a la idea misma de apertura democrática. De repeso, los representantes y directivos de estas agrupaciones pierden notoriamente visibilidad al desaparecer el acceso a espacios asegurados como agrupación política en los medios de comunicación.

Si bien no resulta sensible a las pequeñas expresiones políticas la pérdida de su carácter de bancada ni la conformación de comisiones, pues se conservan las curules obtenidas en las corporaciones públicas, son deja de resultar lamentable el que las y los congresistas de estas fuerzas ocupen una posición paria o marginal en el Congreso, sin poder expresarse a nombre de las colectividades de origen.

Por fortuna, la lucha continúa y Soy Porque Somos no dará su brazo a torcer, intentando que se revierta la decisión tomada, por todos los medios legales que le quedan; igual que buscará afirmarse como fuerza progresista con sentido étnico, identitario y popular, inscribiéndose para las próximas elecciones.

En todo caso, el sospechoso actuar del cuestionado CNE debilita el entorno político venidero pues, pareciera que los de siempre pueden contar con una institución decididamente enfocada en diseñar cuáles sectores y candidatos que les resulten tolerables o de menos riesgo para sus intereses, podrán presentarse a las urnas. Mala señal para la democracia, reducir la alternatividad política por la vía de la negación o retiro de personerías jurídicas. 

Atraso, Pobreza, Corrupción y abandono estatal en el Chocó y defensa de las Reformas del Gobierno del Pacto Histórico

Por: José Eulícer Mosquera Rentería

Articulo AZABACHE

Marzo de 2025

El Chocó y el Pacífico en general están sobre diagnosticados, quedando claro que su atraso y la pobreza de sus gentes están determinados por las secuelas de la esclavitud colonial y por el indolente abandono estatal; pero también por la corrupción. Es indiscutible que, si los pocos recursos que se han destinado desde el Estado y la Cooperación Internacional se hubieran invertido o aplicado con honestidad y compromiso social, las condiciones de vida y el estado de desarrollo de nuestras comunidades sería muchísimo mejor.

Es importante subrayar que esta corrupción, en la mayoría de los casos, ha sido acolitada por los gobiernos oligárquicos y los organismos estatales de control y vigilancia, quienes han utilizado a funcionarios y políticos chocoanos para saquear el erario a cambio de cargos públicos, de enriquecimiento fácil y de movilidad social.

Daños ambientales causados por la gran minería del oro y el platino,

de empresas extranjeras y nacionales en el Choco y Antioquia.

 

Es mundialmente conocido el atraso de la Región del Pacífico Colombiano, en particular sus zonas pobladas por afrodescendientes, y el alto grado de marginalización social de sus asentamientos humanos. Sin embargo, desde hace más de medio siglo se viene publicitando por todos los medios de que esta es la “Era del Pacífico”, pero la mayoría de propuestas de intervención económica continúan orientándose a crear condiciones favorables para la inversión de capitales procedentes de diferentes partes del país y del mundo bajo la forma de enclaves para extraer en forma depredadora los recursos naturales y súper explotar la fuerza de trabajo regional y local, sin importar el presente y el futuro de las comunidades que desde hace siglos vienen habitando y cuidando esta importante parte del territorio nacional.

Desde luego que no vamos a alinearnos del lado de los reaccionarios y retardatarios oponiéndonos a los cambios que la realidad histórica demanda, pero lo que sí ha quedado claro para las sociedades del mundo es que los cambios deben ir acompañados de procesos de participación y preparación mediante los cuales las comunidades afectadas por ellos se habiliten para que puedan vincularse en condiciones dignas y de equidad, de lo contrario, los esperados efectos positivos de las intervenciones pueden quedar ahogados en conflictos sociales de magnitudes incalculables. Situaciones que se han experimentado en Colombia por toda su vida republicana.

En este sentido, las comunidades afrocolombianas del pacífico deben ser preparadas para que puedan participar positivamente en los cambios que se vienen dando mundialmente, en el país y en su región. Dicha preparación debe abarcar la cuestión política/organizativa y del poder en sí y para sí, la capacitación en el manejo de nuevas técnicas, métodos y tecnologías productivo-laborales sostenibles, los aspectos socioeconómicos y financieros, la promoción y fortalecimiento de su cultural en consonancia con la diversidad que caracteriza a nuestro país, y la protección de los ecosistemas regionales.

Es oportunidad para que el Estado Colombiano y las potencias occidentales entren a cubrir la deuda histórica que tienen con las comunidades del pacífico desde el siglo XVI.

Para superar su precaria situación socioeconómica, estas comunidades cuentan con los inmensos recursos de los ecosistemas de la región, muchos de los cuales pueden aprovechar racionalmente, siempre protegiendo la conservación de la biodiversidad, desarrollando actividades sostenibles. Sin embargo, como históricamente han sido descapitalizadas y tienen escasa experiencia empresarial y en negocios, requieren de un especial apoyo con recursos financieros, capacitaciones y acompañamiento gubernamental sostenido en gestión empresarial y manejo de nuevas técnicas y tecnologías sostenibles.

De acuerdo con los diagnósticos, estudios y experiencias realizadas por PLAIDECOP,DNP, Convenio Colombo-Holandés para el Desarrollo Integral Agrícola y Rural del Chocó, DIAR, CORFAS, DRI, CECORA, CEISAFROCOL y otras entidades, se considera que la mejor forma que las comunidades afrocolombianas del pacífico salgan a su manera de las condiciones de atraso, pobreza y marginalización social hasta lograr vincularse al desarrollo regional, nacional y mundial, es a través del impulso del empresariado asociativo y solidario, propio, con inyección económica y financiera, de arranque, de procedencias estatales y/o de la cooperación internacional, bajo la dirección y asesoría de un organismos especializado autónomo, integrado por representantes de las diferentes unidades económicas-empresariales comunitarias, una Central Cooperativa o de empresas asociativas y solidarias.

Coherente con lo anterior, la Ley 70 de 1993, especialmente en su Capítulo VII, plantea dar un apoyo especial a las empresas cooperativas o solidarias en la orientación del desarrollo socioeconómico de las comunidades afrocolombianas. Pues, la empresa cooperativa supedita el recurso de capital y de las realizaciones socioeconómicas al bienestar y desarrollo de las comunidades, de los seres humanos y de los ecosistemas, por lo cual son la mejor garantía para un desarrollo sostenible y autóctono, a diferencia de la empresa comercial y capitalista cuyo objetivo es la ganancia o utilidad, acumular capital a favor de su reducido número de propietarios, que en este caso serían foráneos y como siempre se llevarían los excedentes o utilidades para sus países o regiones de origen, prolongando con ello el atraso y la pobreza de la región pacífico.

Pero las cooperativas y demás empresas asociativas no tienen éxito en ninguna parte del mundo si no cuentan con el respaldo del Estado, frente a la competencia depredadora de la gran empresa capitalista, incluidas las transnacionales. Esto ha quedado demostrado en los países donde se ha dado un cooperativismo fuerte tales como Israel, la desaparecida Unión Soviética, Noruega, Finlandia, Suecia, Japón, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, el País Vasco en España, la República Cooperativa de Guyana y otros.

En este sentido, desde sus inicios presentamos al Gobierno del Presidente Petro una propuesta de Fomento del Desarrollo Económico Empresarial en Comunidades del Pacífico, que incluye una metodología participativa con asistencia técnica, financiera y acompañamiento sostenido del Estado Nacional desde el principio y por un término inicial mínimo de cinco años. Lo cual demanda la creación de comisiones de promotoras y promotores de empresas asociativas y solidarias que se deben enviar por la entidad estatal correspondiente a las regiones y comunidades, para que a partir de las ideas de proyectos que tengan estas las asesoren en la formulación, puesta en funcionamiento y desarrollo de su proyecto. Las promotoras y promotores pueden ser personas naturales y/o jurídicas expertas y con trayectoria respetable en la materia, pero preferiblemente estas últimas.

Por nuestra parte, Centro de Estudios e Investigaciones Sociales Afrocolombianas, CEISAFROCOL, continuamos listos para cumplir el papel de promotores de desarrollo económico-empresarial, asociativo y solidario en nuestras comunidades.

Sin embargo, desde el Gobierno Nacional se viene planteando es que las comunidades entreguen sus proyectos a alcaldes y gobernadores para que estos se encarguen de tramitar los apoyos correspondientes ante el Gobierno Nacional. Lo cual consideramos erróneo, dado que sería entregar estos proyectos y los recursos facilitados por el Gobierno Nacional a los mismos corruptos de siempre, quienes hasta la fecha son cuadros del viejo establecimiento oligárquico y, por ende, no están interesados por sacar adelante los programas de este gobierno ni en la superación de las comunidades.

Se entiende que el Gobierno Nacional a través de esta práctica pretende lograr el apoyo de alcaldes y gobernadores para construir el poder regional y local que no tienen Petro, Francia ni el Pacto Histórico. Pero en realidad, esto es muy riesgoso con esos politiqueros tradicionales y, por tanto, lo mejor es empoderarse tratando directamente con las comunidades o colectivos populares, con lo cual a la vez se les empodera también a ellas/os, ayudándoles a zafarse del control de la politiquería tradicional y convirtiéndose en protagonistas insobornables de las transformaciones sociales y territoriales.

La metodología que se está proponiendo desde el Gobierno Nacional le abre oportunidades a los corruptos como, según informaciones que nos han llegado, está ocurriendo en regiones como el Chocó y Antioquia, donde funcionarios de los gobiernos le vienen exigiendo altos porcentajes a las organizaciones comunitarias o pequeños productores beneficiarios de recursos del Estado, bajo el concepto de asesorías y acompañamiento.

Estamos a tiempo para corregir las falencias y poder aprovechar este año y medio que queda, para realizar las ejecutorias que generen bienestar a las comunidades y el mayor respaldo popular posible, y para que se pueda garantizar la continuidad del proyecto enarbolado por el Pacto Histórico.

Sabemos que el gobierno del presidente Petro quiere cumplir con sus ofertas de campaña electoral, de construir paz, bienestar y progreso para las comunidades y regiones, que tanto ha anhelado la mayoría absoluta de los colombianos, pero le ha tocado enfrentar los permanentes sabotajes de las fuerzas del viejo establecimiento dentro de las instituciones estatales del ejecutivo, el judicial y el legislativo, como está ocurriendo en el momento con las reformas a la salud y la laboral, por lo cual no le ha quedado otra alternativa que convocar al pueblo a su movilización y protagonismo a través de una Consulta Popular, a la cual hay que acudir masivamente para evitar que las oligarquías indolentes y retardatarias, y sus voceros en el Congreso de la República, se burlen una vez más de la voluntad popular manifestada con la elección del Gobierno del Pacto Histórico, Gustavo Petro y Francia Márquez. Inicialmente el Pacto Histórico está convocando a la realización de movilizaciones masivas por las reformas el próximo 18 de marzo, en las principales ciudades del país. Firmes con Petro y el Pacto Histórico. AZABACHEmarzo de 2025.

martes, 29 de agosto de 2023

30 años de ley 70 y retos del movimiento afrocolombiano

 ­Documento aqui


El telegrama negro: nacimiento de la Ley 70 de 1993

Por: Rudy Amanda Hurtado Garcés

Artículo en portal Diaspora aquí

Con el llamado a la Asamblea Constituyente, en el gobierno del presidente Virgilio Barco (1986-1990), algunas expresiones organizativas de comunidades negras, coinciden en la necesidad de articularse a nivel nacional de cara a la Asamblea Nacional Constituyente, en esta coyuntura, dichas organizaciones convocan al congreso preconstituyente de las comunidades negras, realizado en Santiago de Cali, en 1990, en el cual participan alrededor de 135 expresiones organizativas del pueblo negro. El congreso se convierte en un espacio de encuentro, articulación y movilización del derecho a tener derechos en la nueva Constitución Política del País. Además, posibilita crear un consenso ideológico y político nacional entre diferentes expresiones organizativas. En ese momento “existía en común una conciencia de una particularidad negra: su forma de vida y su visión frente a lo social y lo económico, los hacia diferentes frente a otras expresiones organizativas de carácter cívico o popular”[i].

A partir de ese momento surge la Coordinadora Nacional de Comunidades Negras, espacio que se consolida como la voz pública en la coyuntura de la Asamblea Constituyente. La confluencia en la Coordinadora Nacional de Comunidades Negras, crea las condiciones para elaborar una “propuesta-protesta” como respuesta inicialmente al despojo de las tierras ocupadas ancestralmente por el pueblo negro, debido al crecimiento exponencial de los intereses de la economía neoliberal sobre sus tierras.

Después del congreso preconstituyente, al momento de presentar la propuesta unificada y consensuada surgen una fragmentación al interior de la Coordinadora Nacional y emergen dos tendencias político-organizativas en la constituyente. La primera tendencia, centra su propuesta en el reconocimiento del pueblo negro desde la diferencia cultural como grupo étnico y participa en las elecciones con Carlos Rosero como candidato, pero no logra alcanzar una curul delegataria a la constituyente. Frente a este reto de no tener una representación, realizan una alianza con el movimiento indígena del Pacífico y el Cauca. La propuesta es presentada por los delegatorios indígenas Francisco Rojas Birry y Lorenzo Muelas.

La segunda tendencia es la encabezada por el Movimiento Nacional por los Derechos Humanos de la Comunidades Negra de Colombia —CIMARRÓN– en donde el liderazgo visible es Juan de Dios Mosquera, también militante del Partido Comunista colombiano, quien con aspiraciones de llegar a ser delegatario constituyente, hace alianzas con un sector de la izquierda representado en la Unión Patriótica, sin embargo tampoco logra obtener la fuerza suficiente para llegar a ser delegatorio en la constituyente. Este sector del movimiento, remire una propuesta través del Constituyente de la Alianza Democrática M-19: German Toro Zuluaga. La propuesta hace énfasis en mostrar la institucionalización del racismo, apartheid y el odio racial, étnico y cultural, argumentado que el racismo y el apartheid que padecen las comunidades negras e indígenas es visible en la situación generalizada de atraso, desigualdad y exclusión en que trascurre la vida en las comunidades. Aquella situación de marginalidad se atribuye a un continuum, durante estos 500 años, de explotación y opresión racial, étnica y cultural.

Las marcadas diferencias ideológicas entre estas dos tendencias producen un debate entre una visión de corte antirracista y otra visión culturalista. Tensión que se expresará en todo el proceso de la Asamblea Nacional Constituyente. A pesar de las diferencias y el conflicto, la Coordinadora Nacional de Comunidades Negras, abre otras formas de movilización para exponer su propuesta, entre ellas, la participación masiva en las mesas de trabajo locales y regionales en territorios con mayor presencia de comunidades negras. Así, crean espacios de movilización política para hacerse escuchar en la Asamblea Nacional Constituyente. Otra de las formas de presión pública es el telegrama negro, en el cual se exige el reconocimiento del pueblo negro como grupo étnico. A la Asamblea Nacional Constituyente llegan alrededor de 1.117 telegramas, entre marzo y mayo de 1991, con remitentes de diferentes lugares del país y organizaciones sindicales. Se tomaron edificios como la catedral de Quibdó, el Instituto Colombiano de Reforma Agraria —INCORA— y la Embajada de Haití, en Bogotá. A pesar de este complejo escenario político derrumban el argumento “no tienen etnicidad” y logran, a través de la acción colectiva y la subjetivación política, la redacción final del Artículo Transitorio 55 en la Nueva Constitución Política de 1991, lo que dará nacimiento a la Ley 70 de 1993, como dicen los hermanos Lebrón “pero llegamos como se había prometido”.

La ley 70 de 1993 es una forma de redistribución y reconocimiento formal de las tierras ancestralmente ocupadas por las comunidades negras, inicialmente en el territorio-región del Pacífico es una interpelación al orden racial neoliberal, pero al mismo tiempo constituyen un proceso de mediación de las relaciones raciales del orden neoliberal en la medida que las tierras tienen gran importancia para las pretensiones de la economía neoliberal global. Producto de la mediación de lo político incluso en forma de etnicidad aparece la violencia traducida en despojo de tierras, desplazamiento masivos y masacres. Frente al lenguaje de la violencia la alternativa es insistir en lo propio y continuar expandiendo la titulación colectiva de tierras ancestrales a otros espacios de disputa entre las aspiraciones de las comunidades y las pretensiones de la economía neoliberal.

Este reconocimiento formal es relatado desde diversas perspectivas explicativas y entradas analíticas. Pero ahondaré en las que considero más relevantes metodológicamente para el debate. La primera perspectiva analítica, arguye que el reconocimiento de la diferencia cultural en la Constitución Política de 1991, además de romper con la idea del igualitarismo republicano, produce una lógica multicultural que reemplaza la raza en etnicidad dejando intactas las jerarquías socio-raciales. Este proceso de etnización opera como un mecanismo que justifica la aparición de un movimiento de etnización que permite la emergencia de líderes afrocolombianos que legitiman la existencia de una nación multicultural y da lugar a la legitimidad del nacimiento de los estudios afrocolombianos Cunin (2003).  La segunda mirada, elaborada por Restrepo (2013), alude que a partir del surgimiento de las organizaciones étnico-territoriales y la aparición de la ley 70 de 1993, emerge un proceso de etnización que crea una invención de las comunidades negras como “grupo étnico” y para ello, requirió de un imaginario académico y político que legitimara la formación de un sujeto político étnico.

La tercera lectura, la etnicidad reemplaza lo racial en el Estado multicultural. En este sentido, explica que este proceso implica un cambio de una rúbrica legal de la raza a una de etnicidad, lo cual da origen a la utilización de categorías étnicas en vez de la utilización de categorías raciales, fijando así la producción de identidades institucionalizadas que emergen con un lenguaje que privilegia la generalización del discurso cultural sobre la discriminación racial. Esta narrativa que crea una relación de codependencia consolidada entre raza y etnicidad establece usos informados, consensuados por las comunidades indígenas y afrocolombianas para reclamar derechos, entre ellos, el derecho a la tierra Ng´weno (2013). Finalmente, la última siguiendo a Lao-Montes (2018) hace alusión a la existencia de un multiculturalismo neoliberal, entendido como un proyecto racial de carácter contradictorio en el cual se tiende a reducir lo racial a lo cultural, relega lo racial a lo étnico produciendo un efecto minimizador o borrador de la importancia del racismo como componente central y estructural, el multiculturalismo no interpela el orden racial neoliberal.

Las intervenciones académicas que han abordado la pregunta entorno a la transición al Estado multicultural, que interpelan, e incluso condenan el reconocimiento formal de la etnicidad en los Estados multiculturales / neoliberales como se observa en cada una de las entradas explicativas mencionadas anteriormente, cuestionan, entre otras cosas, la reducción de la relevancia de las jerarquías socio-raciales y/o formaciones raciales en el Estado multicultural y eso está directamente relacionado con las prácticas del neoliberalismo. Incluso, otras intervenciones señalan que el multiculturalismo es la ideología del capitalismo global (Žižek, 1993). Si bien estos argumentos son relevantes, también es cierto que existe una relación dialéctica del lugar político que ocupa lo racial y lo étnico al interior del movimiento negro en Colombia, que no puede simplemente condenar la apertura de 1991 como un hecho neoliberal, pues este momento también ha significado un profunda interpelación al orden económico neoliberal  a través de la  lucha por la redistribución y formalización de tierra para el pueblo negro en Colombia, un debate que requiere de mayor profundidad y que tan solo quiero dejar enunciado. El uso de la ciudadanía formal de la etnicidad también ha confrontado la racionalidad neoliberal de acumulación por desposesión en un país donde el racismo estructural se sustenta en la lógica de imposición de la hegemonía a través del uso histórico de la violencia en la disputa por el acceso a la tierra.

[i] Grueso, Libia. 2000. Antecedentes. Historia breve del P.C.N. En Proceso de Comunidades Negras de Colombia. Construyendo buen vivir en las comunidades negras del río Yurumanguí y en Pilamo Cauca-Proyecto PCN – Solsticio. (Documento de Archivo del PCN, Palenque el Congal, Buenaventura, Valle).

El presidente Petro firmó los decretos que reglamentan los capítulos IV y V de la Ley 70

 Bogotá D.C., 25 de agosto de 2023 (@ViceColombia).

Noticia completa aqui
Como un día histórico, calificó la vicepresidenta Francia Márquez Mina la firma por parte del presidente Gustavo Petro de los decretos que reglamentan los capítulos IV y V de la Ley 70 de 1993. La rúbrica del mandatario se dio este viernes en la Concha Acústica de la Universidad Nacional durante el Congreso de Pueblos y Comunidades Negras, en el marco de la conmemoración de los 30 años de la mencionada ley.

“Hoy es un día histórico, un día especial, un día de regocijo, porque después de tantos años de luchas incansables y de resistencias permanentes por la reivindicación de los derechos étnicos territoriales, el Gobierno Nacional, en cabeza del Presidente Gustavo Petro, da un paso importante en términos de la garantía frente a la implementación de esta ley”, remarcó la Vicepresidenta, en cumplimiento del Artículo 2 del Decreto 1874 de 2022 que le confía la misión de coordinar interinstitucional e intersectorialmente el avance en la reglamentación, desarrollo e implementación de la Ley 70 de 1993.

El decreto firmado por el cual se reglamenta el Capítulo IV de la Ley 70 hace referencia al ambiente y los recursos naturales y renovables en los territorios de propiedad colectiva del pueblo afrodescendiente, que busca, entre otras cosas, la generación de oportunidades de desarrollo a través del aprovechamiento forestal, la protección, cuidado y conservación de la naturaleza.

Entretanto, en el Capítulo V se adoptan mecanismos especiales para el fomento y desarrollo de las actividades mineras en los territorios colectivos de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, entre otras disposiciones.

“Dos decretos que sabemos son trascendentales para la garantía de los derechos étnicos territoriales y del ambiente de las comunidades afrocolombianas, raizales y palenqueras: el capítulo cuarto, que versa sobre los recursos naturales y la biodiversidad en sus territorios, y el Capítulo quinto, que versa sobre recursos mineros”, expresó la alta mandataria.

Finalmente, la vicepresidenta afirmó que la implementación de la Ley 70 contribuirá a la paz total y en hacer de Colombia una Potencia Mundial de la Vida, donde el cuidado de la Casa Grande se mantenga como una de las máximas apuestas del Gobierno.

El Congreso de Pueblos y Comunidades Negras es un evento organizado por el Ministerio del Interior que se desarrollará hasta próximo el domingo 27 de agosto y que contará con múltiples conversatorios, paneles, presentaciones artísticas y culturales, además de un concierto de cierre, celebrando los 30 años de promulgación de la Ley.






 





miércoles, 14 de septiembre de 2022

GUSTAVO PETRO CONFIERE FACULTADES A FRANCIA MARQUEZ

La Vicepresidenta quedará revestida de facultades amplias para formular, ejecutar y coordinar políticas y medidas que contribuyan a la eliminación de las desigualdades, hacer cumplir los principios de la no discriminación y coordinar desde la institucionalidad intersectorial los eventos que viabilicen la reglamentación, desarrollo e implementación de la ley 70 de 1.993 .


DECRETO:
PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA
DECRETO NÚMERO 1874 DE 2022
9 SEP 2022
"Por el cual se confía a la Vicepresidenta de la República de Colombia unas misiones o encargos"

EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA,
en ejercicio de las facultades que le confiere el artículo 202 de la Constitución Política, y

CONSIDERANDO:
Que el artículo 202 de la Constitución Política establece que el Presidente de la República
podrá confiar al Vicepresidente de la República misiones o encargos especiales.
Que el artículo 209 de la Constitución Política dispone que la función administrativa está al servicio de los intereses generales y se desarrolla con fundamento en los principios de igualdad, moralidad, eficacia, economía, celeridad, imparcialidad y publicidad, mediante la descentralización, la delegación y la desconcentración de funciones.
Que el artículo 13 de la Constitución Política, señala que: "Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.
El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados (...)".
Que de acuerdo con los mandatos constitucionales, resulta fundamental formular, adoptar, dirigir, coordinar y ejecutar las políticas, planes, programas, proyectos y medidas para promover la eliminación de las desigualdades económicas, políticas y sociales; impulsar el goce del derecho a la igualdad; el cumplimiento de los principios de no discriminación y no regresividad; la defensa de los sujetos de especial protección constitucional y de grupos discriminados o marginados.
Que el artículo 22 de la Constitución Política, señala que la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento.
Que la Ley 70 de 1993 tiene por objeto "reconocer a las comunidades negras que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacifico de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción, el derecho a la propiedad colectiva (...)^ prime prime . y ^ prime prime (...) establecer mecanismos para la protección de la identidad cultural y de los derechos de las comunidades negras de Colombia como grupo étnico, y el fomento de su desarrollo económico y social, con el fin de garantizar que estas comunidades obtengan condiciones reales de igualdad de oportunidades frente al resto de la sociedad colombiana."
Que mediante el artículo 185 de la Ley 1753 de 2015 -Plan Nacional de Desarrollo 2014 2018- se creó el patrimonio autónomo Fondo para el Desarrollo del Plan Todos Somos PAZcifico, que tiene por objeto la financiación y/o la inversión en las necesidades más urgentes para promover el desarrollo integral del litoral Pacifico.
Que el 24 de noviembre de 2016 se suscribió del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP, en cuyo numeral 6.2 se desarrolla el Capítulo Étnico en el que se reconoce que los pueblos étnicos han contribuido a la construcción de una paz sostenible y duradera, al progreso, al desarrollo económico y social del país, y que han sido afectados gravemente por el conflicto armado interno por lo que se deben propiciar las máximas garantias para el ejercicio pleno de sus derechos humanos y colectivos en el marco de sus propias aspiraciones, intereses y cosmovisiones.
Que mediante el Decreto 1402 del 24 de agosto 2017, modificado por el Decreto 1812 de 2017, se creó la "Comisión de Seguimiento para el cumplimiento de los acuerdos del Paro Civico de Buenaventura para vivir con dignidad y en paz en el territorio suscrito por el Comité Ejecutivo del Paro Civico y el Gobierno Nacional, como un escenario de interlocución, participación y seguimiento al cumplimiento de los acuerdos".
Que la Ley 1872 de 2017 creó el Fondo para el Desarrollo Integral del Distrito Especial de Buenaventura, con el fin de promover el desarrollo integral del Distrito Especial, Industrial, Portuario, Biodiverso y Ecoturistico de Buenaventura. Que mediante el Decreto 850 de 2018, en cumplimiento de lo ordenado por la Corte Constitucional en Auto 620 de 2017, en el marco de seguimiento de la Sentencia T-025 de 2004, se creó la Comisión Intersectorial de Alto Nivel para la protección inmediata de las comunidades afrodescendientes y los pueblos indígenas Awá y Eperara - Siapidaara que habitan el Pacífico Nariñense, la cual es presidida por la Vicepresidenta de la República.
Por lo anteriormente expuesto,

DECRETA:
Artículo 1. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinación interinstitucional e intersectorial que contribuya al desarrollo, ejecución e implementación de políticas públicas, para garantizar el goce efectivo del derecho a la igualdad; el cumplimiento de los principios de no discriminación y no regresividad; la defensa de los sujetos de especial protección constitucional y de grupos discriminados o marginados.
Artículo 2. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinación interinstitucional e intersectorial para avanzar en la reglamentación, desarrollo e implementación de la Ley 70 de 1993.
Articulo 3. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinar interinstitucional e intersectorialmente la "Comisión de Seguimiento al Acuerdo del Paro Cívico de Buenaventura para vivir con dignidad y en paz en el territorio" con el fin de avanzar en el cumplimiento de los compromisos suscritos en junio de 2017.
Artículo 4. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinar interinstitucional e intersectorialmente las acciones necesarias para el avance de las funciones asignadas al Fondo para el Desarrollo Integral del Distrito Especial de Buenaventura (Fonbuenaventura) de acuerdo a lo establecido en la Ley 1872 de 2017, sin perjuicio de la autonomía y competencia propias de los órganos de administración y dirección del Fonbuenaventura.
Artículo 5. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinar interinstitucional e intersectorialmente el cumplimiento de los objetivos del Fondo para el Desarrollo del Plan Todos Somos PAZcifico, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los habitantes de los municipios y distritos de la Zona de Influencia, sin perjuicio de la autonomía y competencia propias de los órganos de administración y dirección del Fondo.
Artículo 6. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinar interinstitucional e intersectorialmente el desarrollo de la implementación de los compromisos derivados del capitulo étnico del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera.
Artículo 7. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinar interinstitucional e intersectorialmente las tareas del Gobierno Nacional en las relaciones con el movimiento afrodescendiente e indigena a nivel internacional y colaborar con las tareas y responsabilidades frente a las instancias multilaterales encargadas de estos asuntos.
Artículo 8. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinar interinstitucional e intersectorialmente los programas y acciones encaminadas a brindar soluciones de agua potable y saneamiento básico a la población ubicada en el Litoral Pacífico y el Norte del Departamento del Cauca.
Articulo 9. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinar interinstitucional e intersectorialmente el apoyo al Presidente de la República en el diseño de políticas, planes, programas y demás asuntos que promuevan la igualdad de género para las mujeres y creen un entorno en el que todas las mujeres puedan ejercer sus derechos humanos y vivir a la altura de su potencial.
Articulo 10. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinar interinstitucional e intersectorialmente la política pública de Cuidado.
Artículo 11. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinar interinstitucional e intersectorialmente la política pública de discapacidad.
Artículo 12. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de coordinación interinstitucional e intersectorialmente el desarrollo de la política pública dirigida a poblaciones diversas LGBTIQ+.
Artículo 13. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de presidir la Comisión Intersectorial de Alto Nivel para la protección inmediata de las comunidades afrodescendientes y los pueblos indigenas Awá y Eperara-Siapidaara que habitan el Pacífico Nariñense, de acuerdo con lo ordenado por la Corte Constitucional en Auto 620 de 2017, y que se rige por lo establecido en el Decreto 850 de 2018 y normas que lo modifiquen.
Artículo 14. Confiar a la Vicepresidenta de la República la misión de creación y coordinación interinstitucional de la Comisión Intersectorial Nacional de Reparación Histórica para superar los efectos del racismo, la discriminación racial y el colonialismo en los pueblos étnicos del país.
Artículo 15. La Vicepresidenta de la República coordinará las gestiones de cooperación internacional que se requieran para el cumplimiento de las misiones y encargos.
Continuación del Decreto «Por el cual se confia a la Vicepresidenta de la República de Colombia unas misiones o encargos.»
Artículo 16. La Vicepresidenta de la República podrá expedir los instructivos, circulares o documentos que considere necesarios para el cumplimiento de las misiones y encargos asignados.
Artículo 17. Vigencia y derogatoria. El presente decreto rige a partir de su publicación y deroga el Decreto 750 de 2021 y las demás disposiciones que le sean contrarias.

PUBLIQUESE, COMUNIQUESE Y CÚMPLASE Dado en Bogotá, D.C., a los

EL DIRECTOR DEL DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO DE LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA,
OSCAR MAURICIO LIZCANO ARANGO

EL DIRECTOR DEL DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO DE LA FUNCIÓN PÚBLICA,
CÉSAR AUGUSTO MANRIQUE SOACHA

Presencia Afro en Gobierno del Presidente Gustavo Petro

Ministra de Educación 
(Entre marzo 9 de 2023-julio 24 de 2024)
Viceministra de Educación Superior del Ministerio de Educación 
(entre agosto de 2022-marzo 8 de 2023) 


Ministra del Deporte (entre agosto 11 de 2022-marzo 7 de 2023)


Embajador de Colombia en Estados Unidos 
entre septiembre 8 de 2022 y mayo 21 de 2024
Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia (Canciller)
entre mayo de 2024-enero 29 de 2025
Encargado entre enero-abril 2024


ANGELA YESENIA OLAYA REQUENE
Ministra de Ciencia Tecnología e Innovacion
Desde mayo 1 de 2023-presente (febrero de 2025)
Viceministra de Talento y Apropiación Social del Conocimiento 
Ministerio de Ciencia y Tecnología e Innovacion  
Entre noviembre 10 de 2022-mayo 1 de 2023



Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer
entre agosto de 2022-enero de 2024


FARIDES PITRE REDONDO Asesora Ministra de Educación desde marzo 9 de 2023    


ANA CAROLINA QUIJANO VALENCIA
Viceministra de Educación Superior 
Ministerio de Educación
entre marzo y abril de 2023.
             


LEYNER MOSQUERA PEREA
 Asesor Ministro de Hacienda 



Director de la Dirección de Asuntos de Comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras del Ministerio del Interior


JOSÉ MANUEL PEREA GARCÉS
Asesor Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible



HARRINSON CUERO CAMPAZ
Asesor Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible


YOSETH ARIZA ARAUJO

Asesor Ministerio de Salud y Protección Social 2022
Viceministro de Talento y Apropiación Social del Conocimiento en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación 2023


ACXAN DUQUE GÁMEZ 
Responsable del área de Inspección y Vigilancia de las instituciones de educación superior, IES, del Viceministerio de Educación Superior



DIEGO ANGULO MARTINEZ
Cónsul de Colombia en Illinois (Chicago)  



DANIEL GARCES CARABALI
Embajador en Ghana
desde mayo de 2023



MARÍA DEL ROSARIO “CHARO” MINA
Embajadora en Sudáfrica
desde el 8 de mayo de 2023



PEDRO LEÓN CORTES RUIZ
Embajador en Kenia
desde noviembre de 2023


CLAUDIA MOSQUERA ROSERO-LABBÉ
Embajadora de Colombia en Senegal
desde mayo 2 de 2024


YEISON ARCADIO MENESES COPETE
Embajador de Colombia en Etiopía
Desde octubre de 2024
 

GUSTAVO MAKANAKI CÓRDOBA
Embajador de Colombia en Japón 
Desde diciembre de 2024


WILLIAM BUSH 
Embajador de Colombia Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República de Colombia concurrente para Barbados, Granada, Guyana, San Vicente y las Granadinas y Surinam 


EMILIANA BERNARD STEPHENSON
Embajadora de Colombia en Jamaica 
Desde marzo de 2023




Plan Nacional de Salud Rural (PNSR) Decreto 0351 de 2025

El presente decreto tiene por objeto adoptar el Plan Nacional de Salud Rural- PNSR, conforme al anexo técnico que hace parte integral del pr...